


En nuestra clínica de Donostia contamos con una unidad de trasplante capilar con la doctora Alba Valle, especialista en trasplante capilar para mujeres y hombres realizado con las técnicas DUE-DHI y FUE sin rapar (Non-Shaved FUE).

Uno de los aspectos que diferencia nuestro enfoque es que la totalidad de la intervención quirúrgica es realizada personalmente por la Dra. Alba Valle. Desde el diseño de la línea capilar y la planificación del tratamiento hasta la extracción de las unidades foliculares y la implantación de cada uno de los injertos, todas las fases de la cirugía son llevadas a cabo por la doctora.
Este modelo de trabajo garantiza un control absoluto sobre cada detalle del procedimiento, permitiendo ofrecer la máxima precisión, seguridad y personalización en cada caso. La implicación directa de la Dra. Alba Valle durante toda la intervención asegura un tratamiento meticuloso y orientado a obtener resultados naturales, armónicos y duraderos, adaptados a las características y objetivos de cada paciente.
Gracias a la utilización de tecnología de última generación, protocolos médicos actualizados y una atención totalmente individualizada, nuestros pacientes reciben un tratamiento de la más alta calidad, con un seguimiento cercano antes, durante y después de la cirugía para garantizar una evolución óptima y los mejores resultados posibles.
El trasplante capilar mediante la técnica FUE-DHI (Follicular Unit Extraction + Direct Hair Implantation) representa uno de los tratamientos más avanzados y precisos para recuperar el cabello de forma permanente, natural y mínimamente invasiva. Gracias a la combinación de una extracción cuidadosa y una implantación de alta precisión, es posible restaurar la densidad capilar respetando la dirección, el ángulo y la distribución natural del cabello.
El procedimiento comienza con la extracción individual de las unidades foliculares de la zona donante, habitualmente localizada en la parte posterior y lateral del cuero cabelludo, donde el cabello presenta una mayor resistencia a la caída. Esta extracción se realiza mediante microinstrumentos de alta precisión, sin necesidad de realizar incisiones lineales, lo que evita cicatrices visibles y favorece una recuperación más rápida y cómoda para el paciente.
Una vez seleccionados y preparados los folículos, estos se implantan directamente en la zona receptora utilizando el implanter DHI, un dispositivo especialmente diseñado para introducir cada unidad folicular con una precisión milimétrica. Esta tecnología permite controlar la profundidad, el ángulo y la dirección de cada injerto de forma individual, aspectos fundamentales para conseguir una línea capilar armónica, una distribución homogénea y un resultado completamente natural.
La técnica FUE-DHI permite además optimizar la supervivencia de las unidades foliculares al reducir el tiempo que permanecen fuera del organismo, favoreciendo así un elevado porcentaje de crecimiento del nuevo cabello.
Para aquellos pacientes que desean mantener su imagen durante el proceso, ofrecemos la modalidad FUE sin rapar (Non-Shaved FUE). Esta técnica permite realizar el trasplante sin necesidad de rasurar completamente la cabeza, extrayendo únicamente pequeñas zonas ocultas por el cabello existente. Es una excelente alternativa para personas que, por motivos laborales, sociales o personales, prefieren que el procedimiento pase prácticamente desapercibido y desean reincorporarse a su actividad habitual en el menor tiempo posible.
Cada paciente presenta un patrón de alopecia, unas características capilares y unas expectativas diferentes. Por ello, antes de la intervención realizamos una valoración médica exhaustiva para diseñar un plan de tratamiento totalmente personalizado, definiendo el número de injertos necesarios, la distribución más adecuada y el diseño de la línea frontal en función de la edad, la fisonomía facial y la evolución previsible de la pérdida de cabello.
Nuestro objetivo no es únicamente recuperar el cabello, sino conseguir un resultado equilibrado, estético y duradero, respetando siempre la armonía del rostro y la apariencia natural.
La técnica FUE-DHI permite además optimizar la supervivencia de las unidades foliculares al reducir el tiempo que permanecen fuera del organismo, favoreciendo así un elevado porcentaje de crecimiento del nuevo cabello.
El trasplante capilar sobre cicatrices es un procedimiento especializado que permite recuperar el crecimiento del cabello en zonas donde se ha perdido como consecuencia de cirugías, traumatismos, quemaduras o intervenciones previas. Su objetivo es mejorar la integración estética de la cicatriz, reducir su visibilidad y devolver un aspecto más uniforme y natural al cuero cabelludo o a otras áreas con vello, como la barba o las cejas.
La intervención se realiza mediante la técnica FUE-DHI, extrayendo de forma individual las unidades foliculares de la zona donante para implantarlas cuidadosamente sobre la cicatriz. Gracias al uso del implanter DHI, es posible colocar cada injerto con la profundidad, dirección y angulación adecuadas, adaptándose a las características específicas del tejido cicatricial y favoreciendo un resultado lo más natural posible.
A diferencia de la piel sana, el tejido cicatricial presenta una menor vascularización y una estructura distinta, factores que pueden influir en la supervivencia de los folículos implantados y hacer que la densidad final obtenida sea inferior a la conseguida en un trasplante sobre cuero cabelludo no cicatricial. Por este motivo, cada caso requiere una valoración individualizada y una planificación quirúrgica específica para establecer expectativas realistas y obtener el mejor resultado posible.
Con el objetivo de mejorar las condiciones del tejido antes del trasplante, realizamos previamente una terapia regenerativa autóloga, diseñada para favorecer la vascularización, mejorar la calidad de la piel y crear un entorno más favorable para la implantación y el crecimiento de las unidades foliculares.
La utilización de esta terapia permite optimizar la capacidad regenerativa del tejido cicatricial y aumentar las posibilidades de supervivencia de los injertos, consiguiendo resultados estéticos superiores en comparación con la realización del trasplante sin una preparación previa del área tratada. Aunque cada paciente responde de manera diferente y el resultado depende de las características de la cicatriz, esta estrategia terapéutica constituye un paso fundamental para maximizar el éxito del procedimiento.